Crónicas Cuarenténicas.


Día 5

... la única razón por lo que no tengo un Xbox o similar es porque de niño me regalaron un Atari (los que estén al otro lado de la brecha generacional googleénlo para que sepan de qué les hablo)... era tal la novedad y me produjo tal fascinación el diabólico aparato, que pasé días enteros jugando sin parar... era un juego llamado Defender (los que estén del otro lado de la brecha generacional ya saben qué hacer)... el contador de puntos llegaba al 99999 y daba la vuelta completa hasta empezar de nuevo en cero y así muchas veces... las horas pasaron sin que me percatara y eventualmente emergí con los ojos de crucecita😵y con la idea de haber descubierto algo que me gustaba tanto, que podría perder en ello el resto de mi vida... era una mezcla entre estar muy concentrado en algo y a la vez no pensar... era como adelantarle en cámara rápida a las horas... así que asustado lo desconecté, lo metí de regreso en su caja y lo sepulté en el rincón más profundo del closet... ese aparato era peligroso...

... volví a jugar alguna vez en casa de amigos y me pasó exactamente lo mismo... jugaba y jugaba hasta que me corrían de sus casas... lo confieso, soy un auténtico yonqui de los videojuegos... no me juzguen... tuve entonces la lucidez de entender el nocivo efecto que tenían en mi, de modo que desde entonces les huyo como a la peste (valga el dicho en los tiempos que corren)... ni siquiera en los años que trabajé de rey mago y me pidieron un Xbox de regalo cedí a la tentación... estaba seguro que mi antiguo yonqui iba a despojar al pobre infante y el que iba a terminar jugando era yo...

... luego encontré otros medios de evasión más productivos y también más divertidos... dejo a la imaginación de los lectores adivinar cuáles...

... lo cierto es que hoy ha sido un día difícil... estuve asomado todo el día a la terraza y no vi absolutamente a nadie pasar por la calle... no es que mi barrio sea el mejor para dar un paseo, pero hace unos días todavía pasaba alguien de vez en cuando...

... tampoco tengo muchas ganas de escribir pero me fuerzo a ello... tal vez por eso hallarán ustedes las letras de esta crónica un poco apachurradas... ojalá sepan perdonarme...

... los días empiezan a parecerse unos a los otros y prefiero no pensar que apenas van cinco...

... demasiadas malas noticias, demasiado ruido, demasiado miedo, demasiada incertidumbre... mi mente está agotada...

... en realidad es uno de esos días en los que uno quisiera apagar el switch y dejar de pensar aunque fuera un ratito... adelantarle en cámara rápida a las horas...

... si no me encuentran en los próximos días, es que cedí a la tentación de sumergirme al fondo del closet para volver a conectar mi Atari... estoy seguro que no he perdido el toque...

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